Granada se descubre andando, cuesta arriba y cuesta abajo, con olor a azahar en primavera y a leña en invierno. Si vienes por primera vez, te entiendo: hay tanto que la lista marea. Así que te he hecho la guía que me gustaría que me hubieran dado a mí, con lo que de verdad merece la pena, en qué orden verlo y los trucos que solo sabes cuando vives aquí.
Vamos al lío.
Los imprescindibles de un vistazo
Si tienes prisa, esto es lo que no te puedes perder:
- La Alhambra y el Generalife
- El Albaicín y el mirador de San Nicolás
- El Sacromonte y su flamenco en cuevas
- La Catedral y la Capilla Real
- El Realejo y tapear por el centro
- Los miradores al atardecer
- Una escapada a Sierra Nevada
Ahora te lo cuento todo con calma.
1. La Alhambra: reserva sí o sí
Empiezo por la joya. La Alhambra es una ciudad palaciega entera: los Palacios Nazaríes, el Generalife con sus jardines, la Alcazaba militar. Para mí, los Palacios Nazaríes son de lo más bonito que vas a ver en tu vida, con esos techos de mocárabes que parecen encaje y el agua corriendo por todas partes.
El truco que tienes que saber antes que nada: las entradas se agotan con semanas de antelación. En temporada alta, días enteros sin un hueco. Así que reserva en cuanto tengas la fecha del viaje, no lo dejes para llegar aquí.
Otra cosa importante: tu entrada a los Palacios Nazaríes tiene hora exacta. Si la pierdes, no entras. Llega con margen, que del control de acceso al palacio hay un buen paseo.
Todo lo que necesitas saber (cómo comprar, qué entrada elegir, la visita de noche que poca gente conoce) está en la guía completa de la Alhambra.
2. El Albaicín: piérdete a propósito
El Albaicín es el barrio antiguo árabe, declarado Patrimonio de la Humanidad, y mi sitio favorito de Granada para no hacer nada. Calles estrechas y empedradas, casas blancas, cármenes escondidos (esas casas con huerto y vistas que son puro lujo granadino).
Mi consejo: no vayas con prisa ni con el mapa pegado a la cara. Piérdete. Sube por la Carrera del Darro (una de las calles más bonitas de España, te lo firmo) y déjate llevar cuesta arriba.
Arriba te espera el mirador de San Nicolás, con la postal que has visto mil veces: la Alhambra enfrente y Sierra Nevada nevada de fondo. Va a estar lleno de gente, sobre todo al atardecer, pero merece la pena. Truco: si lo quieres más tranquilo, sube a media mañana.
La ruta completa del barrio la tienes en la guía de los barrios de Granada.
3. El Sacromonte: cuevas y flamenco del de verdad
Pegado al Albaicín, subiendo un poco más, está el Sacromonte: el barrio gitano de las cuevas blancas excavadas en la montaña. Aquí nació la zambra, el flamenco granadino, y todavía hoy puedes verlo en las cuevas, que es como hay que verlo.
Te aviso de una cosa, que es de granadina honrada: hay espectáculos para guiri y espectáculos buenos. Si vas a gastarte el dinero, hazlo en uno de los tablaos históricos de las cuevas, no en el primero que te canten por la calle. La diferencia entre uno y otro es abismal.
Todo sobre el barrio y dónde ver flamenco sin que te den gato por liebre, en la guía de barrios.
4. La Catedral y la Capilla Real
En pleno centro tienes la Catedral, enorme y luminosa por dentro, de las más bonitas del Renacimiento español. Justo al lado, la Capilla Real, que es donde están enterrados los Reyes Católicos, Isabel y Fernando. Para los que les gusta la historia, esto es de los sitios con más peso de España: aquí se cierra un capítulo entero del país.
Truco: entra también a la Alcaicería, el antiguo zoco de la seda que hay al lado, un laberinto de callejuelas con tiendecitas. Es turístico, sí, pero tiene su encanto para pasear.
5. El Realejo y tapear por el centro
El Realejo es el antiguo barrio judío, hoy lleno de bares, grafitis del artista El Niño de las Pinturas y muchísima vida. Y aquí te suelto el secreto mejor guardado de Granada, que igual ya lo has oído: aquí la tapa es gratis. Pides una caña o un refresco y te la ponen sin pagar de más.
Y sí, es verdad, una de las cosas que más se disfruta de la ciudad. Vas tapeando, vas bebiendo, y entre tapa y tapa casi ni cenas.
Dónde tapear bien, en qué calles y qué pedir en cada sitio, te lo cuento en la guía de dónde comer en Granada.
6. Los miradores al atardecer
Granada es ciudad de miradores, porque está toda en cuesta y desde casi cualquier alto tienes una vista de regalo. El de San Nicolás es el famoso, pero hay más, y algunos con muchísima menos gente:
- Mirador de San Cristóbal, con vistas al Albaicín entero.
- Mirador de la Lona, más escondido.
- Los jardines del Carmen de los Mártires, junto a la Alhambra, que poca gente visita y son una maravilla.
El mejor plan, para mí, es subir a un mirador con el atardecer y ver cómo la Alhambra se pone dorada. Te lo recomiendo de corazón. Tienes todos en la guía de miradores de Granada.
7. Una escapada a Sierra Nevada
Esto sorprende a mucha gente: en menos de una hora en coche pasas de la ciudad a la montaña más alta de la península. En invierno, a esquiar; en verano, a hacer senderismo y huir del calor (que en agosto Granada aprieta de lo lindo).
Si tienes un día de sobra y te apetece naturaleza, es un planazo. Lo tienes todo en la guía de Sierra Nevada.
Cómo organizar tu visita según los días
Aquí la pregunta del millón: ¿cuántos días necesito? Te lo resumo:
- Un día: Alhambra por la mañana (con entrada reservada), Albaicín y mirador de San Nicolás por la tarde. Apretado, pero se puede. Te dejo el plan en Granada en un día.
- Dos días: lo ideal para una primera vez. Un día Alhambra y Generalife, otro día Albaicín, Sacromonte, centro y tapeo. Lo tienes clavado en Granada en dos días.
- Tres días o más: ya te da para el Realejo con calma, los miradores con calma, la escapada a Sierra Nevada y perderte sin reloj. Granada en tres días.
Mi consejo de granadina: si puedes, quédate dos noches mínimo. Granada se disfruta despacio, y las prisas aquí no pegan.
Dónde dormir y dónde comer
Para rematar, dos cosas prácticas que te van a hacer el viaje:
- Dónde dormir: la zona marca mucho. Dormir en el centro o cerca del Albaicín te ahorra coche y taxis, y te deja todo a mano. Te lo explico por zonas en dónde dormir en Granada.
- Dónde comer: ya te he hablado de las tapas gratis, pero hay mucho más. Restaurantes con vistas, sitios de cocina granadina de toda la vida, dónde desayunar bien. Todo en dónde comer en Granada.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hacen falta para ver Granada?
Con dos días ves lo esencial sin agobios. Un día se queda corto pero se puede si reservas bien la Alhambra. Tres días o más te dejan disfrutarla de verdad.
¿Se puede ver Granada en un día?
Sí, pero a ritmo rápido: Alhambra por la mañana y Albaicín por la tarde. Reserva la entrada a la Alhambra con antelación o te quedas fuera.
¿Qué es lo más imprescindible que ver en Granada?
La Alhambra, el Albaicín con el mirador de San Nicolás, y el Sacromonte. Si solo pudieras ver una cosa, la Alhambra, sin dudarlo.
¿Hay que reservar las entradas de la Alhambra con antelación?
Sí, y cuanto antes mejor. Se agotan con semanas de adelanto, sobre todo en primavera y verano. No cuentes con comprarlas al llegar.
¿Cuál es la mejor época para visitar Granada?
Primavera y otoño, sin duda: buen tiempo y menos calor. El verano aprieta mucho y el invierno es frío, aunque tiene el encanto de ver la Alhambra con Sierra Nevada nevada de fondo.
¿Es verdad que en Granada las tapas son gratis?
Verdad. Pides una bebida y te ponen una tapa sin coste. Es una de las grandes alegrías de la ciudad y una forma estupenda (y barata) de cenar.