Granada está toda en cuesta, y esa es la razón de que haya miradores por todas partes. Subes cuatro escalones en el Albaicín, giras la cabeza y ahí está: la Alhambra enfrente, Sierra Nevada de fondo y los tejados cayendo hacia el río. El de San Nicolás es el famoso, el que sale en todas las fotos y el que se pone hasta arriba al atardecer. Pero hay muchos más, algunos a cinco minutos andando, con la misma vista y sin gente.
Te los cuento todos: los del Albaicín, los del lado de la Alhambra, los del Sacromonte y los que casi nadie pisa. Con la hora a la que merece la pena ir a cada uno, porque en esto Granada cambia mucho de la mañana a la tarde.
Mirador de San Nicolás: la postal de Granada
Está en lo alto del Albaicín, en la placeta que hay junto a la iglesia de San Nicolás, y tiene la vista más redonda de la ciudad: la Alhambra entera de frente, extendida a lo largo de la colina, y Sierra Nevada detrás. De noviembre a abril, con la sierra nevada, es de esas cosas que se te quedan.
Es también el más lleno, con diferencia. A partir de una hora antes de que se ponga el sol, la baranda está ocupada y hay gente sentada en el suelo, en los bancos y en las escaleras. Suele haber alguien tocando la guitarra.
Mis dos trucos:
- Si lo quieres tranquilo, sube a media mañana. Hay cuatro personas y la luz da de lleno en los muros rojos.
- Si vas al atardecer, llega con tiempo de sobra y, sobre todo, no te vayas cuando se pone el sol. Casi todo el mundo se marcha en ese momento y se pierde lo mejor: veinte minutos después se enciende la iluminación de la Alhambra y se queda dorada sobre el cielo azul oscuro.
Cuando está lleno, atención al bolso y al móvil, como en cualquier sitio con mucha gente apretada.
Mirador de San Cristóbal: la misma vista con la muralla delante
Un poco más arriba, ya en la carretera de Murcia. Aquí ves el Albaicín entero extendido a tus pies, con un lienzo de la muralla zirí en primer plano y la Alhambra al fondo, más lejos pero con toda la ciudad delante. Otra foto distinta y, para mí, más bonita de composición.
La gran ventaja: hay sitio. Es raro encontrarlo lleno. Y llegas hasta la puerta en autobús o en coche, así que es el mirador ideal si vas con alguien que no puede con las cuestas.

San Miguel Alto: el más alto, y el que te tienes que ganar
Junto a la ermita de San Miguel Alto, en lo más alto del Albaicín. Desde ahí lo ves absolutamente todo: la Alhambra, el Sacromonte, la ciudad entera y la vega abriéndose hacia el horizonte. Es el mirador con la vista más amplia de Granada.
Ahora la letra pequeña: hay que subir andando, y la cuesta se nota. Desde Plaza Larga son unos veinte minutos de subida seria por el Camino de la Ermita. Merece la pena, pero ve con calzado cómodo y agua.
Es el sitio clásico para ver el amanecer sobre la sierra. Y un aviso: para la bajada de noche hay tramos con muy poca luz y sin nadie alrededor, así que mejor bajar antes de que oscurezca del todo o acompañada.
La Lona y el Ojo de Granada: la ciudad que no sale en las fotos
Los dos están pegados, en la zona del Carril de la Lona, en la ladera oeste del Albaicín. Y ofrecen algo distinto: aquí no ves la Alhambra de frente, ves la Granada de los granadinos. Los tejados del centro, las torres de las iglesias, la vega al fondo y la sierra al otro lado.
Casi no llega turismo. Muchas tardes estás tú y algún vecino paseando al perro. El de la Lona mira a la ciudad; el Ojo de Granada está unos metros más allá, en la calle Cruz de Quirós.

Los miradores pequeños del Albaicín
El barrio está lleno de placetas con vista donde caben diez personas y ya está. Estos son los que yo buscaría:
- Mirador de la Placeta de los Carvajales. En la cuesta de Carvajales, en el Albaicín bajo, muy cerca de la Carrera del Darro. Tiene la Alhambra de frente y cabe poquísima gente, así que a primera hora de la mañana lo tienes para ti.
- Mirador de la Cruz de la Rauda. En el Albaicín alto, camino de San Miguel. De esos que te encuentras sin buscarlos.
- Mirador de la Churra. Por la zona de la Almanzora, escondido de verdad. Si te gusta callejear sin mapa, este es tu premio.
- Placeta de San Miguel Bajo. No es un mirador como tal, pero tiene un lateral abierto hacia la vega, castaños que dan sombra y terrazas donde sentarte. Uno de mis sitios favoritos del barrio para no hacer nada.
Los miradores del lado de la Alhambra
El otro cerro también tiene los suyos, y casi nadie los pisa porque todo el mundo mira hacia allí en vez de mirar desde allí.
Carmen de los Mártires
Unos jardines enormes junto a la Alhambra, con estanques, pavos reales, palmeras y una terraza con vistas a la ciudad. Son municipales y la entrada es gratis. Ojo al horario, porque entre semana cierran a mediodía y vuelven a abrir por la tarde; los fines de semana y festivos abren de seguido.
Es de los sitios más tranquilos de Granada, y eso que está a dos pasos de donde se concentra todo el turismo. En primavera está espectacular.

La Silla del Moro
El castillejo que se ve arriba del todo, por encima del Generalife. Se llama Castillo de Santa Elena, aunque aquí nadie lo llama así. Se sube andando por el camino de la Silla del Moro y el acceso es gratuito, sin entrada ni reserva.
Desde ahí ves la Alhambra desde arriba, con los tejados de los palacios y los jardines del Generalife a tus pies, y Granada entera detrás. Es una de las vistas menos conocidas de la ciudad y de las que más me gustan.
Barranco del Abogado y mirador de los Alixares
El barrio que cae por debajo de la Alhambra, hacia el sur. Tiene un par de miradores con vista a la vega y a la sierra, casi siempre vacíos, en la zona de la avenida de Santa María de la Alhambra. Si te alojas por ahí o bajas de los Mártires andando, asómate.
La terraza del Alhambra Palace
El hotel de 1910 que hay subiendo a la Alhambra tiene una terraza colgada sobre la ciudad. No es un mirador público: entras a tomar algo. Pero si te apetece ver Granada al atardecer sentada y con una copa en la mano, es la opción. Te lo cuento también en la guía de dónde dormir en Granada.
Los miradores del Sacromonte
Subiendo por el Camino del Sacromonte, entre cuevas y chumberas, la Alhambra se ve desde un ángulo que no tienes en ningún otro sitio: de perfil, con el barranco del Darro por medio.
- Mirador Mario Maya, en la Verea de Enmedio. Lleva el nombre del bailaor Mario Maya, que se crió bailando en las cuevas del barrio. Uno de los mejores atardeceres de Granada.
- El Peso de la Harina, en el Camino del Sacromonte, ya en alto. Vista larga del valle y de la Alhambra.
- Mirador de la Abadía, junto a la Abadía del Sacromonte, al final del camino. Estás lejos de la ciudad y se nota: silencio total.
Si además quieres rematar la noche con flamenco, mira los tablaos de Granada antes de reservar nada.
Desde abajo: el Paseo de los Tristes
No es un mirador, es un paseo junto al río Darro (su nombre real es Paseo del Padre Manjón), pero la vista se gana un sitio en esta lista. Aquí no miras la Alhambra de frente: la tienes encima, elevándose sobre el barranco, con las torres asomando entre los árboles.
De noche, iluminada, es probablemente la estampa más bonita de Granada. Y tiene terrazas para sentarse. Es el remate perfecto de un paseo por la Carrera del Darro, que te cuento en la ruta del Albaicín.
Los miradores que están dentro de la Alhambra
Y si ya tienes tu entrada de la Alhambra, dentro del recinto hay tres vistas que la gente pasa de largo por ir con prisa:
- La Torre de la Vela, en la Alcazaba. Se sube y desde arriba tienes los 360 grados: Albaicín, Sacromonte, la ciudad, la vega y la sierra.
- El mirador de Daraxa, en los Palacios Nazaríes, con sus celosías mirando al jardín.
- El mirador Romántico, en la parte alta del Generalife.
Los tres están en el recorrido normal, así que no hace falta entrada especial. Solo hay que acordarse de levantar la cabeza. Aquí tienes el detalle de qué ver en la Alhambra.
A qué hora ir a cada mirador
Esta es la parte que casi nadie mira y la que más cambia la experiencia:
- Amanecer: San Miguel Alto. La luz sale por detrás de la sierra y da de lleno en la Alhambra.
- Media mañana: San Nicolás y Carvajales. Vacíos y con la mejor luz para las fotos, porque el sol da de frente en los muros.
- Mediodía: Carmen de los Mártires o la Silla del Moro. Hay sombra y no hay agobio.
- Atardecer: San Cristóbal, Mario Maya o la Lona si quieres la puesta de sol sin multitudes. San Nicolás si te da igual la gente y quieres la postal.
- De noche: Paseo de los Tristes, con la Alhambra iluminada. Y si te queda pendiente, la visita nocturna a la Alhambra es otro plan que poca gente conoce.
Una ruta para encadenar varios en una tarde
Si tienes media tarde y quieres verlos sin volverte loca con el mapa, este orden funciona bien porque va todo cuesta arriba primero y de bajada al final:
- Sube en el C31 o el C32 desde Plaza Nueva hasta arriba del Albaicín.
- Mirador de San Cristóbal, para empezar con calma y la vista amplia.
- Baja andando a Plaza Larga y tómate algo. Desde ahí, si te quedan fuerzas, sube a San Miguel Alto.
- Mirador de San Nicolás para el atardecer. Llega con antelación.
- Baja por la Placeta de San Miguel Bajo y el mirador de la Lona con las últimas luces.
- Termina bajando hasta el Paseo de los Tristes con la Alhambra ya encendida, y cena por ahí. Tienes sitios en la guía de dónde cenar en Granada.
Son unas cuatro horas con paradas. Si vienes con poco tiempo, míralo encajado en el itinerario de Granada en dos días.
Cómo subir a los miradores (y por qué no en coche)
Los microbuses son la mejor forma de llegar arriba sin dejarte las piernas. Salen casi todos de Plaza Nueva:
- C31: sube al Albaicín. Es el que te deja cerca de San Nicolás.
- C32: hace Alhambra y Albaicín, así que sirve para enlazar los dos cerros.
- C34: sube por el Camino del Sacromonte hasta la Abadía.
- C30: es el de la Alhambra.
En coche, mejor no. Las calles del Albaicín son estrechísimas, buena parte está dentro de la zona restringida al tráfico y aparcar arriba es una lotería que casi nunca toca. La multa por entrar en la zona restringida llega a casa sola.
Mi manera favorita: subir en autobús y bajar andando. Cuesta abajo el barrio se disfruta de otra manera y te vas encontrando placetas sin buscarlas.
Cuatro cosas que conviene saber antes de subir
- Calzado. El empedrado del Albaicín resbala y las cuestas son de verdad. Deja las sandalias de suela lisa en el hotel.
- Agua y sombra en verano. De junio a septiembre, entre las 13 y las 18 no subas a San Miguel Alto. No hay sombra en todo el camino.
- Son barrios vivos. En el Albaicín vive gente. Al atardecer, en San Nicolás, hay música y jaleo; en las placetas de alrededor, no. Baja la voz al bajar.
- Los miradores son gratis. Todos. Si alguien te cobra por entrar a uno, no es un mirador.
Y para colocar todo esto dentro del viaje, tienes la guía de barrios de Granada y la de qué ver en Granada. Si prefieres que te lo cuenten sobre el terreno, algunos free tours del Albaicín paran en varios de estos miradores.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor mirador de Granada?
El de San Nicolás tiene la vista más famosa, con la Alhambra de frente y Sierra Nevada detrás. Si buscas la misma estampa con menos gente, ve al de San Cristóbal. Y si quieres la vista más amplia de toda la ciudad, sube a San Miguel Alto.
¿Dónde se ve mejor la Alhambra?
De frente y entera, desde el mirador de San Nicolás. Desde abajo y elevándose sobre ti, desde el Paseo de los Tristes. Y desde arriba, con los tejados de los palacios a tus pies, desde la Silla del Moro.
¿A qué hora hay que ir a los miradores de Granada?
El atardecer es el momento estrella, pero también el más concurrido. A media mañana los miradores están vacíos y la luz da de frente en la Alhambra, que es cuando mejor salen las fotos. Y si vas al atardecer, quédate veinte minutos más: cuando se enciende la iluminación es cuando de verdad merece la pena.
¿Son gratis los miradores de Granada?
Sí, todos son de acceso libre, incluidos el Carmen de los Mártires (que es un jardín municipal con horario) y la Silla del Moro. Solo se paga si entras a la Alhambra o si te sientas en la terraza de un hotel a tomar algo.
¿Cómo se llega al mirador de San Nicolás?
Andando desde Plaza Nueva son unos veinte minutos de subida, por la Carrera del Darro y la Cuesta del Chapiz o por la Calderería. En autobús, el microbús C31 o el C32 te dejan arriba en unos diez minutos. En coche no se puede subir: la zona está restringida al tráfico.
¿Hay algún mirador de Granada al que se llegue sin cuestas?
Sí. El de San Cristóbal está en la carretera de Murcia y llegas hasta la misma puerta en autobús o en coche, sin escaleras. El Carmen de los Mártires también tiene acceso rodado y los jardines son bastante llanos.
¿Es seguro subir a los miradores de noche?
El Albaicín es un barrio con vida y por las rutas principales hay gente hasta tarde. Donde yo tendría cuidado es en los caminos de San Miguel Alto y en las callejuelas más apartadas, que están mal iluminadas y solitarias. Baja antes de que oscurezca del todo o acompañada, y no lleves la cámara colgando en las zonas con mucha gente.
Fotos: Diego Delso, Chabe01 y Palickap (Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0). Mirador de San Cristóbal, Jebulon (CC0).
